jueves, 18 de mayo de 2017

Es muy duro ser duro


Como sabéis, o quizá no, soy una blogger jubilada. Así que me paso por aquí, a saludar y cual señor que mira obras, no tengo por qué venir pero a veces me cunde.
Aunque el motivo de hoy no es el mero placer. En realidad a lo que vengo es a expiar mis pecados. 
Y es que he cometido un acto deleznable y todo en aras de la aceptación social. De pertenecer a lo aceptado por todos. Es más, ya no sólo de pertenecer, sino en la búsqueda por sobresalir.
Pues bien, os cuento la triste historia.
Hoy, 18 de mayo de 2017, un día gris (puede que el tiempo ya augurase lo que iba a suceder), llevaba yo a mi querida sobrina menor a coger el autobús. El asfalto estaba mojado por lo que nos encontramos con un pequeño caracol, que seguramente habría salido, aprovechando las condiciones de humedad, en la búsqueda de sustento. Estaba situado peligrosamente en la calzada, con el riesgo que eso conllevaba dada su limitada, por no decir nula, capacidad de reacción. Por un instante pensé en alzarlo y trasladarlo a la orilla a la que parecía que se dirigía según denotaba la posición de su cuerpo. Pero en ese momento fue cuando todo se truncó. Esa acción me habría demorado apenas 5 segundos, pero un pensamiento me azotó cual huracán. El mal vino a mi y me dijo que sería muy guay hacer un vídeo a lo i believe i can fly con el caracol y así petarlo luego en instagram, por lo que postergué la acción ya que, tengo que decir en mi defensa y aferrándome a que todavía hay esperanza en mí, preferí que mi sobrina no perdiese el bus. Y supongo que ya os imagináis lo que me encontré a mi vuelta. O más bien lo que no me encontré. O mejor dicho, lo que sí me encontré en nefastas circunstancias. 
Hay moraleja, pero nunca se me ha dado bien resumir y que además quede bonito, así que dejo que cada uno saque su propia conclusión libremente. 
Y como no tengo fotos que vengan al caso, pongo una canción y listo.
Por cierto, tengo una teoría que quizá explique con mayor detenimiento en otra ocasión. O no. Nada me ata. Pero he estado mirando mis estadísticas, y a pesar de que no he escrito en mucho tiempo, las visitas han aumentado. Pero no es eso lo reseñable. La cuestión es que un gran porcentaje me llegan desde Estados Unidos y Rusia. Así que nada, mi hipótesis es que o bien soy una celebridad allí, o hay un profesor de español muy famoso que utiliza mi blog como ejercicio para sus alumnos.